El Déficit de Atención (DA) puede definirse como la dificultad de prestar la atención necesaria en el momento, en el contexto y según la edad de la persona.
Como consecuencias de éstas fallas en la atención se produce una alteración en los procesos de aprendizajes tempranos, lo cual ocasionaría una pérdida creciente de conocimientos académicos y de la vida cotidiana.
Los padres que se preocupan al observar las conductas diferentes de sus hijos a veces reciben respuestas simplistas que solo consiguen retrasar el diagnóstico.
Se puede tratar de niños inquietos o no, que muestran dificultad en las rutinas diarias, es decir, como un trastorno de atención puro, con o sin hiperactividad.
Entre las manifestaciones de los niños con DA. se destacan:
- Fallas de atención en, por lo menos, dos lugares (en el hogar, escuela o grupo social); Estas conductas deben presentarse antes de los siete años y tener más de seis meses de existencia;
- En los casos sin hiperactividad quienes padecen de DA están como en un estado de ensoñación;
- No siguen las instrucciones que se les imparten;
- Evitan las tareas que requieren esfuerzos;
- Se descuidan en las actividades diarias.
Cuando se presenta el DA con hiperactividad se observa en éstos niños que:
- mueven en exceso sus pies y las manos;
- les cuesta mantenerse sentados;
- corren o saltan permanentemente;
- hablan excesivamente.
Para detectar la presencia de un condicionante de tipo neurológico se recurre a técnicas especializadas. La evaluación médica debe excluir otras posibles causas orgánicas que produzcan alteración de las facultades sensoriales, porque estas también condicionan el aprendizaje, pero no son propios del cuadro de DA
Si el DA pasó inadvertido en una primera instancia, se manifiesta luego alrededor de los 10 años. Esto es consecuencia de la mayor exigencia que se presenta en éste nivel de la escolaridad.
La forma correcta de tratar estos casos es ayudar a los niños a construir estrategias para que ellos puedan dar respuestas frente a situaciones conflictivas.
El tratamiento también debe involucrar a los padres y a los docentes para que comprendan la problemática y actúen poniendo los límites y las exigencias adecuadas.
Prof. Sarah Solzi de Rofman
Presidente F.A.D.I.P.