La hipertensión arterial es una enfermedad crónica que precisa en muchos casos, además de la modificación de determinados hábitos de vida, de una medicación farmacológica. Los buenos resultados del tratamiento dependen de que se realice un adecuado cumplimiento que en ocasiones no resulta del todo fácil para los pacientes.
Una completa información sobre el cuadro clínico y unas reglas sencillas son
suficientes para conseguir que la medicación no se convierta en un obstáculo
insalvable.
1. Unos conocimientos completos y adecuados sobre la hipertensión
arterial y el tratamiento prescrito contribuirán enormemente al
cumplimiento. El uso de hojas de educación sanitaria que le recuerden las
técnicas a seguir o una tarjeta donde apunte sus cifras de presión arterial
son útiles en este sentido.
2. Si tiene dificultades para recordar el momento de la medicación
utilice métodos muy sencillos como relacionar el acto de toma de las
pastillas con una actividad muy concreta de la vida diaria, como el lavado
de dientes, el momento de apagar el despertador o antes de desayunar.
3. Tener en casa un aparato de automedición de la presión arterial ha
demostrado que mejora el grado de cumplimiento y motiva al paciente a
continuarlo.
4. Se aconseja tomar la medicación inmediatamente después de
levantarse, aunque sea en ayunas, excepto si su médico le indica otro
horario y puede tomar el medicamento con comidas.
5. Si el paciente olvida alguna pastilla y se da cuenta antes de
finalizar el día, se la puede tomar y al día siguiente se la tomará a la
hora habitual.
6. Tener pastillas en casa antes de que se le acaben evitará que se
salte alguna dosis.
7. La aparición de algún efecto molesto debe consultarse con el médico.
También, si el paciente cree que el tratamiento es inútil o le surge alguna
duda al respecto, el clínico le explicará el porqué de su elección y la
modificará si fuera necesario. Bajo ningún concepto debe cambiar de
tratamiento por su cuenta. Lo que ha funcionado con un amigo o familiar no
tiene porque funcionar con usted. No debe automedicarse.
8. Es muy fácil saber si ha olvidado alguna dosis cada mes. Simplemente
cuente las pastillas que tiene y los días que han pasado.
9. Los fármacos no sustituyen a los hábitos de vida saludables. No
abandone la dieta aunque tome la medicación, ni aumente la dosis si va a
hacer una comida copiosa.
10. Aunque hayan pasado varias semanas desde comenzó con el tratamiento,
la importancia del cumplimiento terapéutico continúa siendo la misma. Aunque
las cifras tensionales mejoren, no debe abandonar el tratamiento. La tensión
arterial es una enfermedad crónica que requiere de un tratamiento prolongado