Barcelona.- Tras editar el pasado mes de septiembre la Guía “Miramos por tus hijos”, General Optica fiel a su compromiso con la salud visual de la población, ha enviado ejemplares de esta publicación a los 8.000 especialistas que forman parte de la Asociación Española de Pediatría (AEP).
La Guía, fruto de la colaboración entre General Optica y profesionales de la pedagogía, y avalada por oftalmólogos de centros de reconocido prestigio como el Centro de Oftalmología Barraquer, el Hospital de Sant Joan de Déu y el Hospital de l’Esperança de Barcelona, está dirigida a padres y niños y ofrece consejos sobre temas tan diversos como la correcta distancia frente al televisor o el ordenador, las condiciones ideales de la habitación de estudio, la detección de anomalías visuales en el niño o la importancia de la visión en la etapa escolar. “Miramos por tus hijos” incluye, además, un entretenido cuento para los más pequeños.
“Miramos por tus hijos” está estructurada en apartados que comprenden desde las nociones más elementales sobre la vista y los principales defectos visuales, hasta diferentes tests de agudeza visual, pasando por cómo aprendemos a ver (desde el nacimiento hasta los 6 años), cómo ver bien en casa o en la escuela, la importancia de las revisiones periódicas, cómo cuidar la salud ocular en verano e invierno y algunos consejos de prevención para todas las edades.
Apoyo de la principal entidad pediátrica española
La AEP es una Sociedad médico-científica, sin fines lucrativos, formada por las distintas sociedades pediátricas españolas, con la finalidad de promocionarlas, coordinar sus actividades y representarlas tanto a nivel nacional como internacional. Entre sus funciones se encuentra el velar por cuanto se refiere a la salud del niño y del adolescente, fomentar el desarrollo de la Pediatría en sus aspectos asistenciales, docentes y de investigación, y asesorar a los organismos Estatales y privados en los asuntos que afecten a la salud y a la integridad psicofísica y social del niño y del adolescente.
El 75% de los fracasos escolares está relacionado con la visión.
Según datos de la Campaña de Protección Ocular (CPO), el 75% de los fracasos escolares está relacionado con deficiencias visuales, una cifra en absoluto desmedida si se tiene en cuenta que, en condiciones de correcto funcionamiento de los demás sentidos, el 80% de la información que recibimos viene dado a través de la visión.
Si además tenemos en cuenta que en los primeros años escolares, con el aprendizaje de la lectura y la escritura, es cuando se ponen los verdaderos cimientos de la formación, la importancia de una buena visión resulta determinante para el rendimiento académico de cualquier alumno.
El fracaso escolar en España supera en un 4% la media europea.
A pesar de la buena progresión con una reducción del 2% anual, el fracaso escolar sigue afectando a un 25% de los alumnos españoles, un 4% por encima de la media europea. Estos datos, recogidos en un informe elaborado por la Fundación por la Modernización de España (FME) suponen que uno de cada cuatro estudiantes no logra el título de graduado en Educación Secundaria Obligatoria (ESO)
La miopía, a la cabeza de las disfunciones visuales de los estudiantes.
Un 80% de los estudiantes españoles tiene problemas visuales y a un 25% de ellos les aparece la miopía durante la etapa escolar. Según datos publicados por la CPO, se calcula que en España el total de niños miopes a la edad de 6 años no llega al 5%, mientras que esa cifra se eleva hasta el 26% al finalizar la Educación Secundaria Obligatoria y hasta el 60% al acabar los estudios universitarios.
Cómo prevenir: revisiones periódicas
Los defectos visuales no corregidos afectan de forma negativa en el rendimiento escolar del niño. Los expertos consideran imprescindible realizar una revisión antes de que el niño empiece su escolarización.
Se estima que tan sólo entre un 20% y un 30% de las deficiencias oculares se detectan en las revisiones escolares.
Este dato es especialmente preocupante si consideramos que muchas de estas disfunciones pueden superarse fácilmente si se detectan a corta edad (entre los 6 y los 7 años) y se aplica el tratamiento adecuado.