"El apoyo psicológico es vital en la infertilidad", explica la Dra. Elisa
Ricciarelli, co-directora de la clínica de reproducción asistida
FIV-MADRID, que indica que "entre los problemas psicológicos más frecuentes
están la ansiedad y la depresión".
La ansiedad aparece por el miedo al fallo de los tratamientos, mientras que
la depresión suele surgir por la incapacidad para concebir o al descubrir
unos primeros resultados negativos. A estos problemas se unen la
frustración, estrés emocional, sentimiento de incapacidad, ira, culpa y
resentimiento que genera la incapacidad para concebir un hijo.
Para evitar estos problemas, que también pueden causar conflictos en el
matrimonio, "es fundamental - afirma la Dra. Ricciarelli - que todo centro
de reproducción asistida cuente con un psicólogo, en especial en los casos
de alto riesgo, como pueden ser las mujeres receptoras de donaciones de
óvulos o de semen".
Los hombres, los más afectados
Según la co-directora de FIV-MADRID, cuando la infertilidad en la pareja es
causa del hombre, éstos suelen padecer más problemas psicológicos.
"A los hombres les cuesta más aceptar su infertilidad ante sus familiares y
amigos, porque todavía hoy se asocia erróneamente a la falta de virilidad",
señala la Dra. Ricciarelli.
Por eso, la atención psicológica a las parejas que se someten a alguna
técnica de reproducción asistida es fundamental para desmitificar falsas
ideas y para evitar sentimientos de culpabilidad, lo que favorecerá el
éxito final. "La asistencia psicológica es la mejor terapia para las
parejas con problemas de infertilidad", reitera la co-directora de
FIV-MADRID.
En España, la infertilidad afecta a una de cada siete parejas. Así, en la
actualidad en nuestro país, unas 600.000 parejas sufren algún problema de
infertilidad. Es decir, cada año aproximadamente 40.000 parejas necesitarán
la ayuda de un especialista en reproducción para conseguir un embarazo.