|
17/10/2006 11:46:59
Las drogodependencias, los cuadros de violencia derivados de un trastorno de la personalidad, los casos de personalidades Borderline, las ludopatías y ciertos trastornos de la alimentación son patologías que se ven afectadas por este relajamiento.
“El hecho de que se hayan perdido ciertas barreras sociales que ponían límites al comportamiento humano provoca un repunte de determinados trastornos mentales”. En el marco del X Congreso Nacional de Psiquiatría que se celebra estos días en el Centro de Convenciones de Sevilla, el presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica, José Giner, expondrá esta reflexión. Lo hará desde la contemplación de una metáfora explícita. “No se trata de poner cortapisas a la libertad del ser humano, pero hay que tener en cuenta el riesgo de los excesos. Por ejemplo, si no se limita la velocidad de un coche en la carretera, aumenta el riesgo de los accidentes de coche”.
El psiquiatra andaluz, presidente del congreso estima que “cada día resulta más evidente la necesidad de estudiar la Psiquiatría como una ciencia compleja que entrelaza diversas cuestiones. Sin dejar de ser científicos, los profesionales de esta especialidad no podemos abstraernos de la implicación social que afecta no pocos trastornos mentales. Esta cuestión ha de tenerse en cuenta a la hora de hacer valoraciones, diagnósticos y tratamientos. ”
A la hora de detallar cuáles son las patologías más comunes que aumentan su prevalencia por este desajuste del equilibrio, José Giner recuerda que “las drogodependencias, los cuadros de violencia derivados de un trastorno de la personalidad, los casos de personalidades Bordeline, las ludopatías y ciertos trastornos de la alimentación han aumentado su presencia en la sociedad. Cabe preguntarse si todo esto no tiene algo que ver con la relajación de las exigencias sociales”.
En lo que se refiere a la relación existente entre el origen genético de los trastornos mentales, José Giner tiene claro que “la investigación genética en la última década ha supuesto un gran avance en la Psiquiatría en general y ha abierto un reto a la hora de las nuevas clasificaciones. Distintos genes candidatos han sido relacionados con la esquizofrenia y con los trastornos afectivos por distintos autores. Esto ayudará al reconocimiento de las bases biológicas de una gran parte de las enfermedades mentales y a poder subclasificarla”. Subraya el presidente del congreso que, “a pesar de no conocer claramente la relación entre la dotación genética, la expresión genética, los neurocircuitos y la enfermedad psiquiátrica, está permitiendo la investigación en la aplicación de tratamientos personalizados con la farmacogenética. En todo caso, no se puede perder de vista el hecho de que todo está interrelacionado”.
|