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24/10/2006 15:54:58
Los programas organizados de prevención secundaria (citologías cervicales) han demostrado disminuir la incidencia y mortalidad por esta enfermedad.
Madrid, 19 de octubre de 2006.- Expertos españoles y extranjeros reunidos en el III Foro Internacional de Vacunas, organizado en Madrid por la Fundación para el Estudio de la infección (FEI) y el Institut Català d’Oncologia (ICO), han apuntado las estrategias del futuro para disminuir la incidencia del cáncer de cuello uterino.
El Dr. Xavier Bosch, Director del Servei d’Epidemiologia i Registre del Càncer del ICO, ha insistido sobre la implicación del virus del papiloma humano (VPH) en la etiología del cáncer de cuello uterino y su trascendencia al permitir el desarrollo de vacunas para la prevención del cáncer de cuello uterino y lesiones asociadas.
El Dr. Juan Picazo, Presidente del FEI y miembro del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP) ha señalado que “al ser el VPH un virus de transmisión sexual la población diana prioritaria de vacunación debería ser las niñas preadolescentes y antes del inicio de sus primeras relaciones sexuales”. En España, según el Estudio Afrodita, la edad de la primera relación sexual oscila entre los 16 y los 20 años (edad media 18) en las mujeres que en la actualidad tienen entre 18 y 25 años, lo que sugiere un adelanto en el inicio de la actividad sexual y, por tanto, un cambio en el comportamiento sexual respecto a sus madres/abuelas, lo que podría impactar en la carga que esta enfermedad supone a largo plazo.
En cuanto al resto de mujeres, como comenta la Dra. Magda Campins, del Servicio de Medicina Preventiva del Hospital Vall d’Hebron, “todas las mujeres sexualmente activas están en riesgo de infección por VPH. En el caso de las mujeres adultas, debido a cambios en la actividad sexual (divorcios, nuevas parejas) y/o a prácticas sexuales del compañero/marido”.
El desarrollo de vacunas frente al VPH se ha basado en la proteína L1 presente a nivel de la cápside del VPH. “El uso de sistema de expresión ha permitido sintetizar cápsides virales vacías no infecciosas de VPH denominadas virus-like-particles (VLP)”, según comenta el Dr. Xavier Castellsagué del ICO. Los ensayos clínicos realizados con vacunas de VLPs de VPH 16 y 18 demuestran que “estas vacunas son seguras y altamente eficaces para la prevención de las lesiones precursoras del cáncer de cuello uterino”. Además, “datos de eficacia sugieren que la vacuna bivalente induce un grado importante de protección cruzada contra tipos no incluidos en la vacuna como son el VPH 45 y el VPH 31. De confirmarse estos hallazgos, el potencial preventivo de la vacuna bivalente para el cáncer de cuello uterino pasaría del 70% al 78-80%”.
En cuanto a las medidas de prevención secundarias, el Dr. Jack Cuzick, del Wolfson Institute of Preventive Medicine (Londres), ha recordado que “el cribado mediante el uso de la citología cervical ha sido el programa de prevención del cáncer con mayor éxito de todos los que se han puesto en marcha”. Como ejemplo, indica que “en el Reino Unido y otros países europeos, así como en Norteamérica, las tasas de mortalidad por esta enfermedad se han reducido en más de un 50 por ciento”. No obstante, el Dr. Cuzick también ha indicado que será necesario buscar nuevas estrategias para mejorar los resultados de estos programas “atendiendo a las limitaciones en infraestructuras y profesionales con la formación necesaria para su aplicación”.
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