Bilbao, noviembre de 2006.- “El VIH/SIDA comparte espacio en los medios de comunicación entre la información local y las noticias de sociedad, donde la salud se ha hecho un hueco importante en los últimos años gracias a problemas sanitarios de trascendencia internacional”. En el marco de los actos rememorativos de los 25 años de SIDA en el mundo, el periodista especializado del diario “El Correo”, Fermín Apezteguia, pronuncia una conferencia que lleva por título “El SIDA y los medios de comunicación” en la que se repasa el papel jugado por estos en la transmisión de informaciones referentes a una enfermedad que despertó –“y aún hoy despierta”- un innegable interés social.
“La celeridad que demanda una sociedad ávida de conocimiento rápido ha provocado”, según admite el propio Fermín Apezteguia, autor del libro “Ahora que te tengo (SIDA en España 1997.2006: años de esperanza)”, “que se cometan errores. Se trabaja deprisa, a veces con más premura de la debida, porque el periódico sale al día siguiente y hay que contarlo todo. Aunque haya errores, se trata de hacerlo con el mayor rigor informativo posible.”
Pese a los fallos detectados, Fermín entiende que “la contribución a la lucha contra el sida de los medios de comunicación ha sido, en su conjunto, muy positiva. La información, a veces mejor vehiculizada y otras veces, peor, ha llegado a todos los rincones. Todo el mundo sabe que tenemos una infección y sabe cómo prevenirla. El hecho de estar todo el día en el candelero ha favorecido que la industria farmacéutica haya dado mucha más velocidad al desarrollo de medicamentos”.
“El sida vende.” Fermín Apezteguia recurre al lenguaje propio de los medios de comunicación de hoy en día. “La epidemia de sida y sus connotaciones sanitarias, económicas y sociales sigue llenando páginas de periódicos y siendo, a menudo, tema de portada de los principales periódicos del país. Las noticias sobre VIH/sida ayudan, en definitiva, a muchas cosas: al desarrollo de medicamentos, a que los políticos sean conscientes del tema, a que la sociedad se sensibilice, a que haya más dinero para la investigación y también a que la información llegue rápidamente a todo el mundo”.
Recuerda el periodista vasco la figura de otro colega científico, Jose Strazzula, quien llegó a decir en 1993 que la epidemia de sida, más que una enfermedad es un fenómeno mediático. “Los medios revelaron al mundo la existencia de esta patología y han sido decisivos en la propia historia de la enfermedad”. La cita revela”, a juicio de Fermín, “hasta qué punto prensa, radio y televisión han desempeñado un papel decisivo al dar a conocer al mundo la existencia de la infección y hasta qué punto han contribuido también en el nacimiento de ideas erróneas, de la difusión de mensajes equivocados y la creación de estereotipos falsos”.
“¿Ha habido en alguna ocasión en estos 25 años de epidemia el deseo de hacer daño al colectivo de afectados de manera intencionada?” se pregunta el periodista. “La respuesta es no. Nadie entre los profesionales sanitarios, investigadores, afectados y periodistas de los medios se han propuesto perseguir a nada ni a nadie en la historia del sida en España. Pero sí es cierto que el afán por informar a toda costa, especialmente al principio de la epidemia, llevó a difundir noticias que con el paso del tiempo se demostraron falsas y que ya entonces, en el momento de su publicación, causaron mucho daño”.
Fermín Apezteguia es categórico a la hora de sentenciar que “el sida, por encima de cualquier otra enfermedad, ha contribuido en España al desarrollo de un periodismo especializado en Salud, a que las empresas de la comunicación apuesten cada vez más por reservar espacios específicos para la medicina y a que se invierta en la edición de suplementos especiales y en programas monográficos dedicados a cuestiones sanitarias. La información relacionada con la medicina se ha enriquecido con profesionales cada vez mejor formados”.
La información relacionada con el virus del sida necesitó varios años para convertirse en un tema recurrente de los diarios españoles, pese a que el ‘New York Times’ se hizo eco de la nueva enfermedad, el 3 de julio de 1981, apenas un mes después de la detección del primer caso. Recuerda Fermín cómo “el volumen de noticias comenzó a dispararse en 1985, cuando el número de casos en España comenzó a crecer de manera importante y un mito de Hollywood, Rock Hudson, anunció al mundo que era homosexual y que el sida le estaba matando. Aquel año el número de diagnósticos de sida en España se multiplicó por cuatro al pasar de los 69 contabilizados el ejercicio anterior a los 246.”
Una nueva etapa informativa comienza en 1989. “Los periódicos se interesan por la creciente movilización social que se da en torno a la lucha contra el sida y por la respuesta de las instituciones. Aparcan la información meramente científica y abren espacio a las cuestiones sociales. Vivir con el sida significa el rechazo. La discriminación social y la confidencialidad adquieren mayor protagonismo a partir de 1992. Gentes del espectáculo, como Liz Taylor, logran que el sida esté presente en los medios. El deportista Magic Johnson declara públicamente su condición de persona que vive con el virus en un intento por socializar la infección y acercarla al conjunto de la población”.
“Diversos autores”, recuerda el periodista especializado, “han dividido la historia natural del sida en cuatro etapas: la era inicial, la que se corresponde con la aparición de los primeros casos, se prolonga hasta 1983. Le siguen la era científica, que arranca con el descubrimiento del virus y la era humana, un tiempo cuyo comienzo lo marca la enfermedad de Rock Hudson. 1987 da paso a la era política, en la que el movimiento asociativo comienza a tener un papel propio. Algunos estudiosos apuntan la existencia ya de una quinta etapa que podría llamarse la era de la solidaridad, en la que toma protagonismo la brecha abierta entre el Norte y el Sur y la necesidad de extender la terapia antirretroviral y las políticas de prevención y reducción de daños a los países pobres”.
La información sobre el VIH en España necesita de la aparición en escena de un Rock Hudson o de un Magic Johnson que se presenten ante la opinión pública a cara descubierta y diga con claridad: Soy yo, estoy aquí y vivo con el virus del sida. Es necesario que una persona lo suficientemente famosa, querida y reconocida por el público se plante ante una cámara de televisión y reconozca su enfermedad. Sólo así podrá acabarse con el estigma.
A juicio del periodista, “los medios de comunicación tienen cuatro retos informativos en lo relativo a la infección por VIH/sida: Contribuir con noticias y reportajes a luchar contra la discriminación, informar sobre el estado de las investigaciones en vacunas, recordar, de manera permanente, el estado de la epidemia de sida como compromiso en la tarea de la prevención, recordando continuamente el estado de la epidemia y la manera de evitar la infección e incidiendo en que la lucha contra el sida es también la lucha contra la pobreza y el hambre en el mundo.