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24/03/2008 16:56:29
Los implantes de ácido hialurónico, que se utilizaban sólo a nivel facial, se empezarán a utilizar a nivel corporal para ligeras depresiones e incluso para ligeros aumentos mamarios en los casos cuya indicación no es quirúrgica.
Bilbao, enero de 2008.- Las mujeres que desean un ligero aumento de pecho sin someterse a una intervención quirúrgica pueden ver cumplidas sus expectativas en un futuro cercano si, como se prevé, se confirma el uso de ácido hialurónico para realizar ligeros aumentos mamarios, tal y como señala Jesús María Colina Alonso, director del área de Medicina Estética de Fibell 2008. Así, una de las principales novedades de esta área durante el Congreso Médico Internacional de Estética Integral que se celebrará es “la presentación de implantes de ácido hialurónico, que si bien se utilizaban sólo a nivel facial para la corrección de arrugas, se empezarán a utilizar ahora a nivel corporal para la remodelación de ligeras depresiones e, incluso, para ligeros aumentos mamarios en los casos cuya indicación no es quirúrgica”.
El ácido hialurónico es un polisacárido que se encuentra en varias partes del cuerpo humano como en las articulaciones, el globo ocular o el tejido conjuntivo, y se obtiene bien de origen animal o bien de origen biológico —a través de cultivos bacterianos—. Actualmente se emplea en gran medida como material de relleno en Medicina Estética para el tratamiento, principalmente, de arrugas.
Según el doctor Colina Alonso, “este avance va en consonancia con los principales retos y demandas sociales a las que se enfrenta la Medicina Estética, que se refieren a la consecución de tratamientos cada vez menos agresivos, más previsibles, con la menor probabilidad posible de complicaciones y, a su vez, con mayor grado de mejoría”.
Y es que la Medicina Estética se diferencia de otras especialidades médicas como la Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, en que no utiliza técnicas de cirugía mayor ni que requieran anestesia general, por lo que la mayoría de sus tratamientos permiten una rápida reintegración del paciente a su vida normal. “Obtienen una mejoría claramente percibida por el paciente, con un periodo de recuperación muy corto y un costo económico cada vez más asequible”, sostiene.
Depilación e intrusismo
La depilación con láser sigue siendo la intervención más frecuente dentro de la Medicina Estética “con gran diferencia, y ya se empieza a considerar como algo cotidiano”. En esta circunstancia reside, precisamente, el peligro de que la población pueda llegar a minusvalorar “la importancia de que sea realizada por profesionales formados y con aparatos láser fiables”.
En este sentido, Colina Alonso afirma que “el intrusismo de personal no médico es residual, no como hace unos años, excepto en uno de los tratamientos: la depilación con láser”. Uno de los factores que han influido en el descenso del intrusismo se encuentra precisamente en que “en nuestras consultas observamos un nivel de conocimiento cada vez más alto de estos tratamientos y de sus expectativas por parte de la gente que acude a ellas”.
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