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19/09/2009 10:43:17
Los niños deben beber una media de 1,8 litros de agua hasta los 8 años
y, a partir de los 9, esta cantidad sube hasta los 2,5 litros en los niños y
hasta los 2,2 litros en las niñas.
Madrid, 16 de septiembre de 2009.- El inicio del curso escolar supone un
cambio importante en la vida infantil. Los niños, entre clases y actividades
extraescolares, pasan gran parte del día fuera del hogar. En esta realidad es
importante asegurarse de que toman el agua que su organismo necesita al
objeto de evitar los graves problemas de salud que acarrean las situaciones
de deshidratación.
El agua mineral natural, por su pureza original y composición constante,
factores que no puede garantizar el agua del grifo, se convierte en el
alimento ideal para conseguir una adecuada hidratación. Asimismo, el agua
mineral natural aporta distintas sustancias que pueden tener diferentes
efectos beneficiosos en la salud del niño. De esta forma, los bicarbonatos,
sulfatos, cloruros, calcio, magnesio, fluoruros o sodio, que pueden
encontrarse en distintas aguas minerales, pueden resultar beneficiosos para
facilitar la digestión, prevenir la caries, el insomnio y ayudar al crecimiento,entre otros efectos.
Hay que tener en cuenta que el agua es el elemento más destacado del
cuerpo humano, ya que representa alrededor de dos tercios del peso
corporal, y que diariamente se recambia una cantidad de agua equivalente
al 4% del peso de cada persona. De esta forma resulta imprescindible
incorporar al organismo el agua necesaria para su correcto funcionamiento.
Por todo ello resulta conveniente prestar especial atención a la ingesta
diaria de agua de los niños, así como educarles para que sean conscientes
de la necesidad de beber agua de forma metódica durante el día,
especialmente cuando desarrollan ejercicio físico, cuando acuden al
comedor del colegio y cuando pasan muchas horas en recintos cerrados con
temperaturas ambientales elevadas debido a la calefacción.
El agua natural en la infancia
Según se señala en el estudio “El agua mineral natural en la infancia”, los
niños presentan una tolerancia menor al calor que los adultos, su
temperatura corporal se eleva más rápidamente y tienen mayor riesgo de
deshidratación. Por este motivo, el reemplazo adecuado de los líquidos
corporales alcanza una particular importancia en la edad infantil.
Pero ¿cuánta agua debe tomar un niño? La ingestión de agua recomendada
varía de acuerdo con la edad y a partir de los 9 años, también con el sexo.
Así, los niños deben beber una media de 1,8 litros de agua hasta los 8 años.
A partir de los nueve esta cantidad sube hasta los 2,5 litros en los niños y
hasta los 2,2 litros en las niñas. Los jóvenes de entre 14 y 18 años deberán
ingerir, de media, entre 2,5 litros si son chicas y 3,4 litros si son chicos.
Aunque el niño puede tener acceso a diferentes líquidos y alimentos que
pueden ser fuentes de agua, el informe presentado hoy por el Instituto de
Investigación Agua y Salud, señala que “lo cierto es que la mejor garantía
de ingerir un agua no sólo potable, sino con una composición garantizada e
higiénica, sin necesidad de hervirla, es el agua mineral natural”.
Para la Asociación Española de Pediatría “el agua y la leche deben seguir
siendo las bebidas fundamentales del niño y el adolescente, mientras que el
resto de bebidas deben ser una opción de consumo ocasional, dada su baja
capacidad nutricional”. A partir de esta afirmación los autores del libro “El
agua mineral natural en la infancia” señalan que “parece conveniente que
las comidas del niño se acompañen con agua mineral natural, dejando para
ocasiones muy especiales el consumo de bebidas calóricas. Este aspecto
reivindicativo del agua mineral para la comida debe extenderse también a la
escuela, pues hay interesantes trabajos que demuestran cómo el consumo
de más agua en el colegio durante todo el curso escolar se acompañaba de
un descenso del 31% del riesgo de sobrepeso”.
El libro “El agua mineral natural en la Infancia” surge como iniciativa de la
actividad desarrollada por el Instituto de Investigación Agua y Salud. Su
presidente, el doctor Francisco Maraver, explica así la necesidad de este
libro: “A pesar de que el agua mineral natural es una bebida que forma
parte de la vida cotidiana de niños y adultos, sus propiedades no son aún lo
suficientemente conocidas por la población”.
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